Es un episodio en el cual una persona tiene síntomas similares a los de un accidente cerebrovascular por menos de 24 horas y generalmente menos de 1 a 2 horas.
Un accidente isquémico transitorio (AIT) a menudo se considera un signo de advertencia de que se puede presentar un accidente cerebrovascular verdadero en el futuro si no se hace algo para prevenirlo.
Mini derrame cerebral; Ataque isquémico transitorio (AIT); Accidente cerebrovascular pequeño
Un accidente isquémico transitorio (AIT) es causado por la interrupción temporal del riego sanguíneo a un área del cerebro, lo cual ocasiona una disminución breve y repentina en la función cerebral. (La disminución en la función cerebral se denomina déficit neurológico.)
Un accidente isquémico transitorio es diferente del accidente cerebrovascular pequeño. Los síntomas del AIT no duran tanto como un accidente cerebrovascular y no muestran cambios en una tomografía computarizada o en resonancias magnéticas. (Los accidentes cerebrovasculares pequeños sí muestran cambios en tales exámenes.)
La pérdida temporal del flujo de sangre al cerebro puede ser causada por:
Por ejemplo, la interrupción temporal en el flujo sanguíneo podría deberse a un coágulo de sangre que se presenta y luego se disuelve.
Entre las causas menos comunes de AIT se encuentran:
La ateroesclerosis ("endurecimiento de las arterias") es una afección en la que se presentan depósitos adiposos en el revestimiento interno de las arterias, lo que incrementa dramáticamente el riesgo de AIT y de accidente cerebrovascular. Aproximadamente del 80 al 90% de las personas que sufren un accidente cerebrovascular debido a ateroesclerosis tuvieron un episodio de AIT antes.
Otros riesgos para AIT incluyen hipertensión arterial, cardiopatía, jaquecas, tabaquismo, diabetes y edad avanzada.
Los síntomas se inician repentinamente, duran poco tiempo (desde unos pocos minutos hasta 24 horas) y desaparecen por completo, pero pueden ocurrir de nuevo posteriormente. Los síntomas generalmente ocurren en el mismo lado del cuerpo si más de una parte de éste está comprometida.
Un accidente isquémico transitorio es diferente de un accidente cerebrovascular pequeño. Sin embargo, los síntomas del AIT son los mismos que se presentan en el accidente cerebrovascular y comprenden el desarrollo súbito de:
Los accidentes isquémicos transitorios no muestran cambios en tomografías computarizadas o resonancias magnéticas. (Los accidentes cerebrovasculares pequeños sí muestran cambios en tales exámenes.) El diagnóstico de AIT puede hacerse sólo con base en la historia clínica, ya que los síntomas y signos pueden haber desaparecido por completo cuando uno llega al hospital.
Un examen físico debe incluir una evaluación neurológica, la cual puede ser anormal durante un episodio, pero normal después de que el episodio haya pasado.
La presión arterial puede estar alta. El médico utilizará un estetoscopio para escuchar el corazón y las arterias. Se puede escuchar un ruido anormal llamado soplo al auscultar la arteria carótida en el cuello u otra arteria. Un soplo es causado por un flujo sanguíneo irregular. En algunos casos, se puede observar presión arterial baja antes de que se presenten los síntomas de un AIT.
Se llevan a cabo exámenes para descartar un accidente cerebrovascular u otros trastornos que pueden causar los síntomas.
Los exámenes y procedimientos adicionales pueden abarcar:
El médico puede utilizar estos exámenes para verificar si hay hipertensión, cardiopatía, diabetes, colesterol alto y vasculopatía periférica.
El objetivo es prevenir el desarrollo de un accidente cerebrovascular.
Si usted ha tenido un AIT dentro de las últimas 48 horas, probablemente lo hospitalicen para que los médicos puedan determinar la causa y el tratamiento.
Los trastornos subyacentes, incluyendo hipertensión, cardiopatía, diabetes y trastornos sanguíneos, se deben tratar adecuadamente.
Los anticoagulantes, como el ácido acetilsalicílico (aspirin ), se pueden prescribir para reducir la coagulación sanguínea. Otros comprenden: dipiridamol, clopidrogel, Aggrenox o heparina, Coumadin u otros medicamentos similares. El tratamiento puede continuarse por un período de tiempo indefinido.
La cirugía (endarterectomía carotídea) puede ser apropiada para algunas personas que presenten obstrucción de las arterias del cuello.
El cigarrillo se debe suspender.
El médico puede recomendar una dieta baja en grasa y sal. Igualmente, se pueden recomendar otros cambios en la alimentación.
Por definición, un episodio de AIT es breve y la recuperación es completa, pero puede volver a ocurrir más tarde durante el mismo día o después. Algunas personas presentan un solo episodio, otras pueden tener episodios recurrentes y algunas otras llegarán a presentar accidente cerebrovascular. Un AIT debe tratarse de manera tan agresiva como un accidente cerebrovascular. El riesgo de un accidente cerebrovascular futuro depende de la causa del AIT y del manejo de los factores de riesgo.
Las complicaciones del AIT abarcan:
El AIT es una emergencia médica. Llame al 911 (en los Estados Unidos) u otro número local de emergencias inmediatamente. No ignore los síntomas sólo porque estos desaparezcan, pues pueden ser una advertencia de un accidente cerebrovascular futuro.
La prevención del AIT comprende el control de los factores de riesgo, como la hipertensión arterial, la diabetes, la cardiopatía y otros trastornos asociados. Se debe suspender el consumo de tabaco. Ver: prevención y factores de riesgo de un accidente cerebrovascular.
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